El documento Economía para la Democracia. Estrategias de Desarrollo Inclusivo y Territorial en Honduras analiza las profundas brechas económicas y territoriales que debilitan la democracia hondureña. El FOSDEH sostiene que el principal desafío estructural del país es la incapacidad del modelo económico para generar bienestar de manera amplia y equitativa, concentrando el crecimiento en pocos sectores y regiones mientras amplios territorios permanecen excluidos de oportunidades productivas, empleo digno y servicios públicos de calidad.
El análisis vincula directamente desigualdad territorial, precariedad laboral, migración, violencia y debilidad institucional, señalando que estas dinámicas erosionan la confianza ciudadana en la democracia. El documento destaca la alta informalidad laboral, la falta de diversificación productiva, el abandono histórico de regiones rurales y del litoral, y la degradación ambiental como factores que limitan el desarrollo económico y la gobernabilidad democrática.
A partir de este diagnóstico, el FOSDEH propone una estrategia integral basada en inversión productiva con enfoque territorial, fortalecimiento institucional, empleo digno para jóvenes y mujeres, justicia ambiental y mejora de servicios públicos esenciales. Concluye que una democracia sostenible requiere una economía inclusiva, territorialmente equilibrada y orientada al bienestar de la población, donde el desarrollo económico sea una herramienta para reconstruir la confianza ciudadana y fortalecer la gobernanza democrática.